Si ya es complicado idear un Plan A para nuestra boda o evento se nos puede hacer un mundo pensar en un Plan B, pero es básico tenerlo en cuenta. A la hora de celebrar buscamos básicamente que sea un día inolvidable y perfecto y podemos tenerlo todo controlado hasta que surge un imprevisto y nos desgarra todo lo planificado.

 

 

Con la llegada del buen tiempo empiezan las celebraciones al aire libre pero, aun haciendo buen tiempo, la lluvia, el viento o el mismo sol nos pueden fastidiar un mágico día. Por eso es tan importante tener un Plan B. Aquí tenéis unas cuantas claves para que sea tan perfecto como el plan principal:

 

Planifica tu Plan B desde el inicio, e idéalo tan mágico como el Plan A. Si el Plan B nos enamora desde el principio tanto como el Plan A no nos dolerá tanto si cualquier problema nos hace recurrir a él.

 

Selecciona el espacio adecuado. Si tenemos en cuenta el Plan B desde el principio debemos elegir un espacio que ofrezca alternativas al Plan A que sean de nuestro agrado, porque puede que los jardines donde estemos sean maravillosos pero que éstos no permitan colocar una carpa o que los interiores de la finca no nos sirvan o no nos gusten.

 

Piensa en tus invitados. Un Plan B no debe estar reñido con la comodidad, así que busca elementos que ayuden a tus invitados a sentirse a gusto donde estén y con espacio suficiente para la cantidad de personas que hayas invitado.

 

La decoración se verá marcada por el Plan B. Esto no quiere decir que haya que comprar otros elementos decorativos extras. Se deberá diseñar una decoración que luzca en el Plan A y que se pueda colorar de manera planeada en el Plan B. Ten en cuenta también que pueda ser trasladada con facilidad en caso de imprevisto.

 

¡No te hundas! Que el Plan A no surja no significa que todo sea un desastre. Aprovéchate del Plan B para sacarle partido al clima que tienes ese día y hacer unos reportajes fotográficos espectaculares: Si llueve equípate con botas de agua y paraguas, si hace viento melena suelta, y si hace mucho sol… ¡guerra de agua! Lo importante es que mantengas la mente abierta y positiva y que disfrutes al máximo de la celebración. Y como dice el refrán novia mojada, novia afortunada.

 

Asesórate con una profesional. Cuenta con una wedding planner o event planner para que te aporte ideas, tenga en cuenta tus necesidades y haga que cualquier plan salga de maravilla. Con su experiencia y según lo planificado, se encargará de solucionar todos los imprevistos mientras tú disfrutas del día junto a tus invitados.

 

 

Puede que llegue tu gran día y no necesites usar el Plan B pero recuerda que

NOVIA PREVENIDA VALE POR DOS

 

Espero que estos consejos te ayuden a no tener miedo de pensar en un Plan B. Y no dudes en contactar con Sol y Luna Eventos si quieres que te ayude a planificar y organizar tu gran día o si quieres que te prepare algún detalle especial. ^^

 

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