Como todos los rituales llevados a cabo durante una boda, la tarta nupcial o pastel de boda proviene de la tradición y la costumbre cultural. Su origen, hace unos 1900 años, tiene lugar en la Antigua Roma, de lo cual pudimos hablar en un artículo anterior, cuando los novios compartían un pan de espelta. Esta tradición fue variando y evolucionando pero mantuvo su simbolismo, la fertilidad y la prosperidad, y dos momentos clave: el corte y la repartición. Aunque en la Antigua Roma era el novio el que partía el pan, en la actualidad es la pareja con las manos unidas quienes cortan el pastel, representando la primera labor que deben realizar juntos. Seguidamente la pareja se invita mutuamente a comer un trozo simbolizando así el compromiso de proveerse el uno al otro.

Al llegar el siglo XVII, en Inglaterra, el pastel de bodas se formaba de varios pisos y se cubría con azúcar glasé para darle blancura. Cuanto más alto fuera el pastel más grande sería la felicidad de los novios.

La tarta tradicional estaba realizada a partir de bizcocho borracho con almendra y merengue y solía llevar frutas. Actualmente los novios escogen los sabores que más les gusten para realizar la base del pastel.

Desde finales del siglo XIX la evolución de las tartas de boda ha sido muy rápida, dando lugar a que el diseño variara en cada década. El portal Mode.com publicó a mediados de agosto de 2016 un vídeo en el que se puede observar esta evolución. Os dejo el enlace AQUÍ para que podáis verlo y a continuación os dejo unos comentarios sobre el mismo.

El primer pastel que nos muestran es un diseño de 1906, cuando los pasteles eran simples y minimalistas en blanco con flores naturales. Con el paso del tiempo fueron aumentando en tamaño y originalidad. En los años veinte se introducen las filigranas de glasa real y en la década de los años 30 se incluyen las figuritas de los novios en lo alto del pastel. De los años cuarenta hasta los sesenta aumenta la decoración de las figuritas y la altura de las tartas añadiendo columnatas de plástico entre los pisos.

En los años setenta se incluyen colores llamativos en combinación con el blanco clásico y vemos cómo las figuritas de los novios varían añadiendo otros motivos nupciales: campanas como en este caso, palomas blancas, alianzas doradas, herraduras (como símbolo de buena suerte), etc. En los 80 la grandeza de los pasteles aumenta a su máxima expresión añadiendo niveles y módulos unidos entre ellos mediante escalinatas. A partir de la década de los 90 la clásica forma circular de los bizcochos deja paso a la cuadrada. En el 2000 llegaron las mesas dulces y con ellas disminuye el tamaño del pastel para añadir otros dulces como los cupcakes. Las figuritas de novios se reinventan dando lugar a poses cómicas como la que podemos observar en el vídeo y destaca la utilización el negro para las filigranas y los detalles del conjunto.

Finalmente tenemos el pastel del 2016, lleno de formas colores como si hubiese sido creación de un pintor abstracto. Es un pastel muy original que creemos que ha sido escogido en el video para mostrar la libertad que hoy en día tienen las parejas para personalizar al máximo su tarta, sin tener que seguir ningún tipo de convencionalismos, dando rienda suelta a su imaginación y creatividad.

Con la llegada de las redes sociales la evolución de las tartas ha aumentado su ritmo. Hace sólo un par de años, todas las cuentas de Pinterest se llenaban con los NAKED CAKES (tarta desnuda) un pastel que volvía a los orígenes puesto que mostraba varios pisos de bizcocho tal cual, sin adornos de azúcar ni recubrimientos de fondant, con un relleno entre capas de frutas, crema o chocolate y una decoración simple, destacando el uso de frutas y/o flores naturales. También puede ser que parte del bizcocho se recubra con crema, llamándose entonces SEMI NAKED CAKE.

Pastel de boda. Naked cake decorado con flores naturales

Naked cake decorado con flores naturales

Naked cake con relleno de crema y frutas del bosque

Naked cake con relleno de crema y frutas del bosque

Semi naked cake con flores naturales

Semi naked cake con lavandas decorativas

Estos últimos meses ha irrumpido con fuerza una nueva tendencia en las redes: los DRIP CAKES (tarta goteo). Aunque nació en el 2015 es el último año cuando se ha dado más visión a este tipo de tartas creadas por KATHERINE SABBATH. La característica principal de estas tartas es la cubierta irregular que las corona y de la que se derraman gotas por los lados del pastel. El bizcocho puede estar cubierto por fondant, crema o ser una naked cake.

Este tipo de tarta tiene posibilidades infinitas combinando los sabores de la base de bizcocho, del relleno y de la cobertura que forma las gotas. Además podemos darle un toque original eligiendo el topper o decoración superior que prefiramos: flores, chocolate, caramelos, fruta fresca, merengues, confeti de caramelo, palomitas… ¡imaginación al poder!

Katherine Sabbath con dos de sus creaciones

Drip cake concobertura de chocolate y merengues

Drip cake de coco y limón con cobertura de caramelo

El pastel de bodas ha evolucionado y seguro que seguirá evolucionando, sorprendiéndonos con cada cambio. En los últimos 15 años más o menos sigue teniendo simbolismo para el momento del corte pero pierde protagonismo para compartirlo con otros dulces o postres individuales. Esto es debido a que el corte de una gran tarta es muy complicado para poder repartirla equitativamente entre los invitados. Además muchos novios deciden escoger distintos postres para adecuarlos al gusto masculino o femenino o para distribuirlos de manera aleatoria entre sus invitados.

¿Y vosotros, cómo queréis vuestra tarta de bodas?

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