Hoy os hablaré de las BODAS CELTAS, un tipo de bodas que poco a poco va ganando más adeptos, sobre todo debido al fuerte simbolismo que tienen este tipo de enlaces haciendo que en muchos casos los novios se identifiquen con los principios en que se basaban: los dos futuros cónyuges se unen para que sus fuerzas se dupliquen y se aumenten sus cualidades supliendo así las carencias individuales a través del aprendizaje que se puedan impartir el uno con el otro. Además, se suele identificar a este tipo de bodas como un proceso de contacto espiritual asociado en gran parte con la naturaleza, dónde se ensalzan las tradiciones familiares, se venera la figura de los padres así como la figura de los ancestros más lejanos.

Pero antes que nada, ¿quiénes son los celtas? Tradicionalmente se conocen como celtas al pueblo o conjunto de pueblos de la Edad de Hierro que hablaban lenguas celtas, una de las ramas de las lenguas indoeuropeas.

Gran Bretaña e Irlanda se disputan la extensión de los principales asentamientos celtas que se conocen pero hay que tener claro que en sus inicios el pueblo celta es originario de Centro-Europa y a través de una gran expansión llegaron a asentarse incluso en España. Posteriormente los asentados en nuestro país se llegaron a conocer como los lusitanos.

El principal rito que encontramos en una boda Celta es el HANDFASTING, la unión de las almas de los contrayentes.

En la ceremonia, se veneran a los dioses y se honran la tierra, el cielo y los antepasados, presentes o no, para favorecer la unión de la pareja. El centro de este ritual consiste en que los novios, mirándose fijamente el uno al otro, se tomen sus manos formando un ocho, el símbolo del infinito. El oficiante ata las manos de los novios mediante una cuerda o una tela realizando el Lazo de Unión de Manos, que representa el equilibro y la equidad entre los dos entes unidos a través del amor, la unión del sol y la luna y la de las energías femenina y  masculina.

Las almas de los novios finalizaban una búsqueda y quedaban así unidas para fortalecerse mutuamente y hacer frente a las debilidades del mundo. El uno era el apoyo incondicional del otro, su perfecto compañero, guía y maestro. Por eso, el significado de esta unión es mucho más profundo que el de la mayoría de los rituales más conocidos hoy en día.

La media de edad para contraer matrimonio era de 12 años para la mujer y de 14 años para el hombre. La novia solía llevar un velo que al ponérselo, según la tradición, los secretos de la feminidad y la fertilidad le eran mostrados por la Diosa Triple Celta Brigid, la Diosa del Fuego y de la Fertilidad. Una vez finalizado el ritual, el novio retiraba el velo y la novia volvía al mundo convertida en una manifestación de la Diosa. En muchas ocasiones la novia también llevaba una corona de flores, como símbolo de divinidad y fecundidad.

El handfasting se solía realizar de forma secreta e íntima para realizar un “período marital de prueba”. Pasados los seis primeros meses de relación si el matrimonio no funcionaba se podía revocar la unión. En cambio, si pasado un año la pareja quería hacer definitivos sus votos se celebraba de nuevo su unión ante los dioses.

Dado que el pueblo celta se inclinaba a respetar su espiritualidad y congregarse en gracia con los dioses en la mayoría de casos los días escogidos para celebrar una boda celta se asociaban con fechas especiales su calendario situadas entre abril y setiembre. Las principales son: Beltane, celebrado el día 1 de mayo, coincidiendo con el comienzo de la temporada de verano pastoral; Litha, el 21 de junio, que marcaba el solsticio de verano; y Lugnasad, el 1 de agosto, festividad que marca la época de cosecha.

Una vez celebrada la unión, los invitados pronuncian en alto sus deseos hacia la pareja sosteniendo unos cantos rodados que, según las creencias, captan la energía del momento y los deseos formulados y al ser entregados a los novios atraerán los buenos augurios.

Finalmente, se coloca una escoba en el suelo, que simboliza la herramienta para limpiar lo viejo y dejar paso a lo nuevo, y la pareja cogida de las manos la salta para ahuyentar a los malos espíritus. Esta escoba debe ir a casa de la pareja y guardarse tras la puerta principal de su hogar. Actualmente se personaliza al gusto de cada pareja.

Durante el siguiente mes lunar a la boda, la pareja celta comía frutas y bebía hidromiel a la luz de la luna para favorecer su inicio en esta nueva etapa y la aparición de buenos augurios. Este período fue el origen de lo que actualmente conocemos como Luna de Miel, las vacaciones de las que disfrutan los recién casados tras su boda.

Otro ritual que nos ha llegado de las tradiciones Celtas es el anillo de CLADDAGH, originario de la pequeña aldea pesquera del mismo nombre. Entre las leyendas que nos cuentan el origen de este símbolo está la historia de Richard Joyce, un hombre de Galway que emigró a las Indias Orientales para trabajar con la esperanza de casarse con su amada a su regreso. Sin embargo, el barco fue capturado durante la travesía y Joyce, fue vendido como esclavo a un orfebre musulmán de Argelia, donde aprendió este oficio.

Cuando el rey Guillermo III subió al trono solicitó a los musulmanes la liberación de todos los prisioneros británicos y, en consecuencia, Richard Joyce quedó en libertad tras 14 años de cautiverio. A pesar de que el joyero había adquirido un gran respeto por Richard y le ofreció la mitad de su fortuna y a su hija en matrimonio si se quedaba con él, durante todo ese tiempo Joyce no olvidó a su amada y, habiendo diseñado un aniño como símbolo de su amor por ella, volvió a su hogar para casarse.

Este anillo, que se suele utilizar como parte de la ceremonia al finalizar la parte de la unión de las manos, muestra dos manos entrelazadas que agarran un corazón, normalmente con una corona sobre ellos. Simbólicamente, el corazón corresponde al amor, las manos a la amistad y la corona a la lealtad.

Además el anillo tiene diferentes significados dependiendo de cómo se lleve puesto:

  • Si se lleva en la MANO DERECHA con el corazón mirando HACIA FUERA, significa que esa persona se encuentra SOLTERA.
  • Si se lleva en la MANO DERECHA con el corazón mirando HACIA UNO MISMO, la persona estará diciendo que está ENAMORADA.
  • Si se lleva en la MANO IZQUIERDA con el corazón apuntando HACIA FUERA querrá decir que esa persona se encuentra COMPROMETIDA.
  • Si se lleva en la MANO IZQUIERDA con el corazón apuntando HACIA UNO MISMO, significa que la persona se encuentra CASADA y que amará a su pareja para siempre.

Como veis, la cultura celta es una cultura rica en costumbres y tradiciones y estas han inspirado a miles de parejas a incluir ciertos elementos para su propia ceremonia, ya sea porque se sentían atraídos por la espiritualidad que destilan las costumbres celtas, los principios sobre los cuales están basados sus ceremonias o quizás por la belleza de sus ritos y símbolos.

He aquí unos cuantos ejemplos de bodas que se han inspirado en las bodas celtas que hemos encontrado en la red.

Esperamos que os hayan gustado estas imágenes y os puedan inspirar si estáis pensando en realizar una boda celta.

¡Hasta el próximo post! ^^

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